Carlos Cano y el despertar andaluz

Hoy se cumplen 10 años de la muerte de este gran artista granadino. Para celebrarlo recuperamos este excelente artículo escrito hace unos años por nuestro colega Fede y nos unimos así a la iniciativa llevada a cabo por los chicos de Alpujarra Libre para conmemorar a una de las voces de Andalucía con el siguiente blog: carloscano.alifa.org

Fede Castro

A lo largo de la Transición, surgió en Andalucía un movimiento autonomista y nacionalista de manera algo inesperada. En ese momento surgió una voz que recogió el sentir de Andalucía, sus esperanzas, sus demandas y sus luchas. Este artículo nace de la necesidad de recuperar las primeras obras del desaparecido cantautor granadino Carlos Cano (1946-2000) y su papel como cronista de la sociedad andaluza, así como las reivindicaciones sociales de sus canciones.

A la muerte del dictador se dio en Andalucía un fuerte y sorprendente proceso de luchas y reivindicaciones, ligado a la conciencia de lo andaluz. Marginados dentro del Estado español y castigados por éste, los andaluces y las andaluzas se lanzaron a luchar por su dignidad y por la salida del subdesarrollo. Es aquí donde cobra importancia crucial la figura de Carlos Cano como personaje clave de la Andalucía del período. Carlos Cano fue criado por su madre y su abuela republicana, lo que marcó su personalidad empujándolo hacia el compromiso y la sensibilidad social. En los años ‘60 emigró a Europa, como hicieran casi dos millones de andaluces, y lejos de su tierra fue tomando conciencia de andaluz.

Cano se sentía atraído por la izquierda, el anarquismo y la fuerza del Partido Comunista, y en Cataluña se lanzó a reivindicar el Estatuto de Autonomía, sin saber que en su propia tierra existía igualmente una tradición autonomista o nacionalista muy en la línea ideológica del artista. En 1967 aparecía en Granada el grupo Manifiesto Canción del Sur, un movimiento musical de fuerte contenido social que nacía vinculado al movimiento poético de Poesía 70 y que pretendía ser un movimiento que aglutinara y diera vida a la canción protesta andaluza. Se iba forjando una conciencia de distinción andaluza, junto con el compromiso social y la lucha contra la dictadura. Carlos Cano fue declarado por Arias Navarro persona non grata en 1972, año en el que cantaba en el homenaje que la UNESCO rindió a Federico García Lorca en París. Poco a poco se fue empapando de la literatura andalucista de Blas Infante, de la historia arábigo- andalusí y de las situaciones miserables que se daban en su recién encontrada patria, que era, más que una bandera, un pueblo, un conjunto de personas que tenían en común el sufrir especialmente el azote de la miseria.

‘A duras penas’

En ese contexto maduró el cantante que era Carlos Cano y nació en 1975 A duras penas, primer trabajo editado del cantante granadino. A lo largo de este disco se recoge el fuerte sentimiento andalucista del momento. Tal y como dijo Carlos, “fue un tiempo hermoso, lleno de fuego, de sueños, de vida, de pasión en donde unos pocos andaluces dedicamos todas nuestras fuerzas a la utopía de despertar a nuestra tierra”.

A duras penas comenzaba con la célebre Verde, blanca y verde, una canción que hizo las veces de himno andaluz hasta que se hiciera oficial el himno compuesto por Infante casi medio siglo atrás. Aquel disco lleno de fuerza denunciaba los problemas de todo un pueblo. El drama de la emigración andaluza quedaba poética y sarcásticamente plasmado en Viva la grasia (“Ustedes tienen sol, grasia pa vivir, vino, playas y flamenco / sí mucha grasia pa derramarla por las vendimias del Rosellón / viva la grasia de Andalucía con pasaporte de emigración”) y en El Salustiano, retrato prototípico de un campesino andaluz emigrado a Alemania que incluía una denuncia al caciquismo y a los políticos españoles como causantes de este drama.

A las luz de los cantares

En 1976 veía la luz A la luz de los cantares, una clara continuación del camino abierto por A duras penas. Carlos recuperaba la tradición musical andaluza y en andaluz cantaba de nuevo los problemas de su tierra. El disco se abría con la canción La morralla, una oda a la clase más baja de una Andalucía aún subdesarrollada (“Los primeros los obreros, los lindos aceituneros, los bonitos jornaleros, la morrallita señor”). Otra pieza clave de este disco fue La especulación, en la que Carlos criticaba a la pequeña clase pudiente andaluza preocupada por poder seguir chupando del bote. Igualmente, se incluía una serie de canciones dedicadas a diferentes áreas andaluzas, como La Contraviesa, Pasodoble p’Almerí o Rota Orienta, una pieza brutal en la que se critica la presencia de la base militar norteamericana en suelo andaluz (“Ay poeta qué dolor, hasta mi nombre querío, quien se aclama el salvador de España me lo ha vendío”). Pero sin duda el tema más impactante fue la Murga de los Currelantes, un magnífico retrato del Franquismo (“La pelota, los toros, la lotería y las quinielas, er seílla, las letras, el televisor”) en el que quedaban expuestas las reivindicaciones de todo un pueblo: “S’acabe el paro y haiga trabajo, escuela gratis, medicina y hospital / pan y alegría nunca nos falten, que vuelvan pronto los emigrantes, haiga cultura y prosperiá”.

La tradición de Al-Andalus

En 1978 se editó el disco Crónicas granadinas, en el que Carlos recuperaba toda la tradición cultural e histórica de Al-Andalus. Rescataba esa cultura milenaria como ya hicieran Blas Infante o García Lorca en su día, cantando a la Granada nazarí, a su último rey (el expulsado Boabdil) o a la Garnata musulmana que Lorca imaginó. Se incluyó la canción El Bando, en la que Carlos hizo una fuerte crítica a la sangrienta ‘Toma de Granada’ que aún hoy sigue siendo reivindicación de la extrema derecha granadina.

A estos tres discos siguieron otros de temática parecida, como De la luna y el sol (1980) y El gallo de Morón (1981), en los que continuó siendo testigo implacable de la sociedad andaluza, cantando sus problemas, recuperando la tradición arábigo-andalusí y reivindicando el pasado andaluz. Cano abrió desde sus primeros años las puertas de la mejor tradición nacionalista andaluza, basada en la solidaridad y la justicia social, por lo que muchos lo valoramos como el Blas Infante de la Transición.


LA COPLA

A lo largo de su carrera posterior, y hasta su muerte, Carlos adquirió una brillante madurez musical y vocal que quedó plasmada en más de una veintena de discos editados, en los que se reflejan influencias mestizas y una fijación por ritmos latinoamericanos. Pero sin duda su labor más importante, y por la que será recordado por muchos, fue su reivindicación de la copla como canción popular andaluza, consiguiendo desligarla de la pésima copla franquista que el régimen convirtió en ‘canción española’.


(artículo escrito para Diagonal nº54 de 10 de Mayo de 2007)

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Llegará un día

Decoración vegetal

«Llegará un día en que tendremos que lamentar no haber sido más libres, más fuertes y más enamorados. Cuando no quede nada que defender. Cuando sólo las estatuas de sal anden entre las ruinas de lo que fuimos.

Hoy, 20 años después de aquel invierno de 1973, cuando lleno de pasión escribí y canté la Verdiblanca, me encuentra otra vez con mi pueblo, con las viejas heridas de siempre, con su collar de corazones rotos, de horizontes perdidos sin golondrinas ni balcones.

Hoy 20 años después, han desertado las estrellas de los sueños. Y la aventura de vivir y la utopía anida en las prisiones de la soledad. Hemos perdido el espíritu cívico, la solidaridad y la vergüenza. Estamos corrompidos por la crueldad, el egoísmo y el silencio. No tenemos capacidad de reacción y contentos con nuestros señores, somos una bicoca para el poder de turno. Años servidores.

Incapaces de interpretar los signos, con sus viejos, aburridos y arcaicos discursos, los partidos políticos ignoran las claves esenciales de la vida, la convivencia, el porque de las olas, la armonía y el orden de la Naturaleza. Y nos conducen al abismo de la desesperación y la apatía, como van las ballenas suicidas a las playas de la destrucción.

Hoy como decía aquella vieja jornalera de los Corrales “Hoy mi niño, hay de tó pa’ la boca, pero falta alegría”.

Nos hemos acostumbrados a convivir con la mentira, la manipulación y la hipocresía. A justificarnos con ellas en nombre de la supervivencia. Hemos perdido voluntariamente las alas de la libertad ignorando que tras el miedo de vivir, el egoísmo, la indiferencia, la intolerancia, la bestia negra del fascismo nos espera.

Algo va a cambiar muy pronto. Algo va a reventar antes de que encontremos la razón de tantísima soledad, el sentido final de la belleza que buscamos, la estrella perdida. Por eso ha llegado el momento de recuperar el protagonismo de nuestras vidas. Nuestro propio destino, los sentidos del arte, la emoción y la valentía. Porque un ser humano es, como una nación y un corazón es como un universo y todos juntos debemos ser un pueblo. Tenemos que ser un pueblo.

Hay que terminar pronto con esa puta del Sur, la que devora a sus hijos como Saturno. La del paro, la droga, la ignorancia, la humillación y el conformismo. Y devolverle su memoria de luces, su magia primitiva y oculta. La grandeza de su instituto. Y recordarle que llegará un día en que tendremos que lamentar no haber sido más libres, más fuertes y más enamorados. Cuando no quede nada que defender. Cuando sólo las estatuas de sal anden entre las ruinas de lo que fuimos.

Por eso hoy, mientras espero vigilante en el horizonte a que lleguen los bárbaros que acaben pronto con este tiempo narcotizado, enseño los dientes y muerdo los cuchillos de la utopía,. Y pongo alas a mi corazón por el cielo radical y luminoso del futuro. Para luchar contra el pasado y sus símbolos. Contra su expresión y su cultura con la fuerza telúrica de la noche y el extraño poder del amor que hace girar el mundo.

Por eso yo levanto la bandera de mi pueblo. Por eso yo pronuncio el nombre hermoso de mi tierra. Y espero y deseo que las nuevas generaciones, con el poder que da la vida, recuperen los ritmos, la emoción, el arte y el firmamento. Y los arrojen contra este mundo que se derrumba y desaparecen en propio fracaso y en la memoria de los tiempos para siempre.

El pasado ya no existe. Hablemos sólo de su cadáver.

¡VIVA ANDALUCÍA LIBRE!»

Carlos CANO
Audición relacionada: Verdiblanca – Carlos Cano
Fotografía: Decoración Vegetal
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Ni copla, ni española

Campos de El Valle
Entre los naranjos, la luna lunera
ponía en su frente la luz de azahar
y cuando apuntaban las claras del día
llevaba reflejos del verde olivar
del verde olivar
Antonio Vargas Heredia
Canta: Carlos Cano

Puedes escucharla completa aquí.

«No es Canción, ni es Española.
Es Andaluza y se llama Copla»
Carlos Cano

Fotografía: Campos de El Valle
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CARLOS CANO. X AÑOS SIN SU VOZ

Durante el proceso de elaboración de este blog nos llegó la triste noticia de la repentina enfermedad y fallecimiento de Enrique Morente. Nos parecía una cruel broma del destino, pero de nuevo Diciembre arrebata a Granada otro gran maestro. A él le queremos dedicar este blog: Maestro, usted también estará  para siempre en nuestra memoria.

En voz de tu amigo Carlos:

“Campana dobla en la noche sin luna ni corazón

y vete al Arco de Elvira donde se muere mi amor.

Y dile al sol de tu dios

que no quiero verlo más

que yo ya soy soledad de camino y de canción.

Y dile que ya se fue por la espina del rosal

que cuando brote la flor de pena me ha de matar.

Sombra. Soy sombra y a la sombra muero.

Vengo de sombra y en sombra quedo”.

“Casida del Adiós” Crónicas Granainas 1978.

El 19 de Diciembre de 2000 nos dejó Carlos Cano. En 2010, Alifa.org y la Asociación Cultural y Musical Alpujarra Libre unen esfuerzos con el objetivo de rendir homenaje al ilustre granadino, mantener viva su memoria y agradecer el amor que profesó por los pueblos. Este humilde recuerdo proviene de las gentes que hoy habitamos la tierra de Carlos, a la que él tanto amaba y a la que tantas veces cantó: Motril, La Alpujarra, Granada, Andalucía…  “Carlos Cano. X años sin su voz”.

Presentamos una recopilación, tanto de prensa como audio-visual, centradas en la vida y obra del artista granadino.

RECOPILACIÓN AUDIO-VISUAL:

– Andalucía recuerda a Carlos Cano. Su voz vuelve a cantar para los andaluces “verde, blanca y verde”. Canal Sur recordó a Carlos Canos, con una acertada programación especial el día 1/12/2010 con el especial “por siempre Carlos Cano” y “Carlos Cano, dignidad de Andalucía”:

Especial “Por Siempre Carlos Cano”. El programa “Se llama Copla” brinda su particular homenaje, haciendo un recorrido por una selección del artista granadino.

http://www.radiotelevisionandalucia.es/tvcarta/impe/web/contenido?id=7540

Documental Carlos Cano “Carlos Cano, dignidad de Andalucía”. (Alicia Sánchez, Mª de los Ángeles Infante, Carlos Herrera, Rafael Escuredo…)

http://www.radiotelevisionandalucia.es/tvcarta/impe/web/contenido?id=7538

– Documental de Canal Sur TV. En su programa “Tesis” retrato de Carlos Cano.

Parte 1: primera parte (enlaces de youtube):

http://www.youtube.com/watch?v=iylNUGs79ng

Parte 2: Segunda parte (enlaces de youtube):

http://www.youtube.com/watch?v=f6yfbyEhsZA&feature=related

– Entrevista a C. Cano para “Edición de Tarde” RTVE el 15/septiembre/1995.

http://www.rtve.es/mediateca/audios/20100830/entrevista-a-carlos-cano-edicion-tarde/863049.shtml

– Canal de youtube (audio-video)  importantes documentos de la primera etapa de Carlos Cano, por Salusitano.

http://www.youtube.com/user/Salustiano1977#p/u/0/LEEBBvM17Tg

– Página oficial de C. Cano:

http://www.carloscano.com

– Página de Facebook dedicada a mantener la memoria de Carlos Cano, recopilar  entrevistas, noticias, audios, videos. Mucho material y actualización constante.

http://www.facebook.com/Carlos.Cano.Andaluz

-Cano, cantor de la conciencia Andaluza.

http://www.trovadores.com/index.php?option=com_content&view=article&id=166:2010-11-16-15-13-22&catid=1:noticias&Itemid=3

LA OBRA:

“Para el cantautor lo fundamental es el compromiso. Hacer de lo vivido lo cantado, de lo cantado lo vivido, y si decimos camino, eso implica compartir”.

(fuente: www.carloscano.com)

Canta por  primera vez en la Casa de las Américas de Granada en un recital del que recuerda: “Unos amigos poetas me convencieron un día para dar un recital. Pasé horror y miedo. Mi guitarra iba de mis rodillas a mi barbilla, iba dando saltos entre mis manos, por los temblores que sentía. Estaba avergonzado, con el pudor racional del que es consciente de la barbaridad que representa salir a exponerte en público. Esta sensación todavía no la he perdido. Al año siguiente volví a repetir en el Aula Magna de la Facultad de Medicina de Granada. Y así, como una bola de nieve todo fue creciendo sin poderlo evitar y sin quererlo”.

En 1972 actúa en París en el homenaje mundial que la UNESCO organiza, y es cuando decide dedicarse a la canción. “Desde entonces me sigue pareciendo lo mismo. Cantar tiene un sentido mágico, casi de brujería, religioso, y cuando decidí dedicarme a ello puse mis cinco sentidos en expresar mi visión de la vida y del mundo”.

En 1975 nace “A DURAS PENAS”, su primer disco de claro contenido andalucista, y en el que destaca la canción “La Verdiblanca” que contribuyó a concienciar al pueblo andaluz en la lucha por la libertad y la autonomía.

En 1976 aparece “A LA LUZ DE LOS CANTARES”, con ritmos y lenguajes andaluces, comienza a ser conocido en toda España gracias  a la canción “La Murga de los Currelantes”, canción que fue considerada por la crítica como el más fiel retrato de la transición española a la democracia.

En 1978 ve la luz “CRONICAS GRANADINAS”, un disco de marcado carácter arábigo-andaluz considerado ese año como uno de los tres mejores discos aparecidos en el mercado.

En 1980 graba “DE LA LUNA Y EL SOL” en donde abre sus influencias con “El Último Bolero” (Canción premiada por Radio 80) a mundos más íntimos en donde al ser humano, más que el país, es la geografía a recorrer.

En 1981 llega “EL GALLO DE MORON”, de nuevo un disco de temática andaluza en donde apunta con “La Rumba del Pai-Pai” su interés por el mundo musical y vital del Caribe.

En 1983 sale al mercado “SI ESTUVIERAN ABIERTAS TODAS LAS PUERTAS”, un disco en el cual huye conscientemente de cualquier influencia andaluza anterior. En él se encuentra “El Tango de la Madres Locas” dedicada a las madres de la Plaza de Mayo argentinas.

En 1985 surgía “CUADERNO DE COPLAS”, unos de los discos más esenciales en la carrera de Carlos Cano y en el que aparecen entre otras canciones “Las Habaneras de Cádiz”.

En 1986 graba “A TRAVES DEL OLVIDO”, de nuevo un disco en donde como Luis Cernuda, a quien va dedicado, se aleja de Andalucía en un largo viaje a través de la soledad y el corazón, y al que pertenecen canciones como “¿Qué es lo que será?” y “Sin ti no puedo vivir”.

En 1987 nace “QUEDATE CON LA COPLA”. En el mismo aparecen “María la Portuguesa”, “Alacena de las Monjas”  y “Habaneras de Sevilla”.

En 1988 llega “LUNA DE ABRIL”, donde hace con “Dormido entre Rosas”, un homenaje público a Miguel de Molina, , cantante entonces en el exilio en Buenos Aires, y hoy desgraciadamente fallecido.

En 1989 grabó “RITMO DE VIDA”, en donde, además de continuar recuperando la memoria de la copla con “La Bien Pagá”, hace un homenaje en los 25 años de su muerte a “Edith Piaff” con la canción “A París”.

En 1990 aparece “EN DIRECTO”. Un álbum doble grabado en vivo desde los Jardines del Generalife y al que Carlos Cano tiene más apego por la frescura que significa el directo.

En 1992 llegaría “MESTIZO”. Un disco dedicado íntegramente al mestizaje, una grabación que ya venía anunciada con sus anteriores guajiras, boleros, habaneras, etc.”Me pongo mirando al Caribe, cierro los ojos y empiezo a notar cómo me laten los pulsos del corazón, cómo recuerdo el pasado que no he vivido… Y oigo las habaneras, los boleros, las canciones de Violeta Parra, que fue mi maestra…”

En 1994 ve la luz “FORMA DE SER”. El primero en el que él mismo dirige la producción. Un disco lleno de dedicatorias con unos arreglos de Leo Brouwer. Dice José Saramago: “Que entre los cantores para quienes la canción es compañía del hombre, Carlos Cano es aquel que canta las historias que los propios hombres son. Por eso sus poemas están cargados de gente, por eso su música es la de las voces de los cuatro caminos. La voz de la guajira, de la mujer general, de Lucrecia, de la reina del blues, la voz de Jaume Sisa, de Rigoberta Menchú, igual que las voces de los que no tienen nombre ni atributo, reunidas en el drama cósmico que es la humanidad.

En 1995 sale al mercado “ALGO ESPECIAL”, disco que fue grabado en una actuación en directo en el Teatro Monumental de Madrid los días 12 y 13 de Noviembre de 1994, con la voluntad de dar a conocer el sonido en directo del Carlos Cano de hoy, y cuyas canciones han sido elegidas con un sentido de variedad, mezclándose con ellas los instrumentos más populares (guitarra, bajo, bandurrias, laúdes, percusiones), con otras más actuales (piano, batería, saxo, flauta, sintetizadores, etc…), cuyo sonido caracteriza su personalidad sentimental, en la que se mezcla la delicadeza, la pasión y la ternura, la ironía, la compasión, y con ellas la rebeldía y los sueños.

En 1996, nace “EL COLOR DE LA VIDA”, una grabación muy esperada después de la grave enfermedad de corazón que padeció, y de la que fue intervenido en Nueva York en Mayo de 1995, donde las “Habaneras de Nueva York”, toman el protagonismo en este disco, en el que también se encuentran la Granada Andalusí de “Kalam Garnata”, el homenaje a “Laila” la mujer argelina, y la canción dedicada a su querida amiga “María Dolores Pradera”, “Diamantino”, el homenaje al cura obrero andaluz y “Sonata de la Luna en Marrakesh”, la canción de amor, profundo como el perfume de la noche, “Moros y Cristianos”, la canción que rememora la “guasa” y la polémica que se armó en Granada con motivo de la celebración de la Toma,  “Un Polico de Naranja” canción de recuerdos de infancia y por último “Srebrenica”, es la historia de un personaje real que sufre las consecuencias de la guerra de Bosnia.

En 1998, en la conmemoración del Centenario del nacimiento de Federico García Lorca, Carlos Cano rinde homenaje a su obra cantando el “DIVAN DEL TAMARIT”, última obra del poeta. Este proyecto, es un viejo sueño que ha tardado más de veinte años en poderse realizar. El Diván del Tamarit es un libro de amor y muerte, de luces, de sueños, de vientos, de tormentas y de sombras, un puente entre dos mundos: oriente y occidente; memoria que configura la cultura profunda de España. Una superproducción, llena de amigos y colaboradores que han puesto su arte, su talento y su música en las Gacelas y Casidas del Diván del Tamarit.  Intervienen en esta obra nombres como los de Leo Brouwer, Orquesta Filarmónica de Londres, Curro Romero, Orfeón Donostiarra, Fernando Bellver, Mario Hernández, Paco Ibáñez, Santiago Auserón…etc.

En este mismo año Carlos Cano fue nombrado “ARTISTA DE LA UNESCO POR LA PAZ”, en su sede de París. También fue seleccionado por Cadena Dial como artista representativo  y recibió el premio “PROTAGONISTA DEL AÑO” en Música por su magnífica adaptación a la canción del Diván del Tamarit de Federico García Lorca, que constituyó el mayor homenaje discográfico en el centenario del poeta.

“LA COPLA, MEMORIA SENTIMENTAL”. En 1999, casi despidiendo el siglo XX, Carlos Cano toma un puñado de temas que se escondían en la memoria del pueblo: “Ojos Verdes”, “María de la O”, “La Tani”, “Te he de querer mientras viva”, “Me embrujaste”, “Antonio Vargas Heredia”, etc.., coplas de ayer tratadas musicalmente con la frescura popular, el refinamiento y la actualización adecuada, que forman un catálogo de emociones que viajan al corazón a la velocidad de la luz y que tienen la vigencia de la vida.

En el año 2000 graba su último disco “DE LO PERDIDO Y OTRAS COPLAS”. Este disco fue grabado en Buenos Aires, Praga, Madrid, La Habana y Chiclana, entre los meses de Noviembre de 1999 y Junio de 2000, con la colaboración de la Orquesta Filarmónica de Praga, la guitarra flamenca de Juan Manuel Cañizares, el bandoneón de Pablo Mainetti, la Orquesta de Cámara Camerata Romeu de La Habana, la Banda Sinfónica Municipal de Madrid, los Coros del grupo La Caleta del Carnaval de Cádiz y la participación especial e inédita de Amalia Rodrigues en “María la Portuguesa”, recuperando su voz grabada en Lisboa en 1987. Un trabajo que culmina su lucha por defender la dignidad de la copla.

No hubo tiempo para más. Su última batalla la perdió ante la muerte, que le llegó un 19 de Diciembre del año 2000 en Granada… y se fue lleno de vida.

¿QUÉ SE HA DICHO DE CARLOS CANO?

JOSÉ SARAMAGO (Premio Nobel de Literatura 1998)

Así veo yo a Carlos Cano, en un lugar donde dos caminos, cruzándose, forman cuatro brazos, orientados a los cuatro puntos cardinales. Así colocado en medio del mundo, centro que el mundo oprime y hacia el mundo se abre, el cantor oye las voces que vienen por los caminos, las escucha con apasionada ansiedad porque con ellas es con lo que hará su propio canto. Pregonero de una alcaldía que es la suya, pero también juglar sin amo, compilador de todas las historias humanas conocidas y por conocer (lo ignorado deja de serlo cuando comprendemos que está formado por conjunciones nuevas de lo ya sabido),  Carlos Cano tiene, no obstante, el corazón abierto hacia el sur. Hacia el sur trágico y sufridor, hacia el sur irónico que ríe de su propia resignación, hacia el sur amasado de imaginación y sensualidad, hacia el sur que para no perder el alma rehúsa a ser otra cosa que sur.

Entre los cantores para quienes la canción es compañía del hombre, Carlos Cano es aquel que canta las historias que los propios hombres son. Por eso sus poemas están cargados de gente, por eso su música es de las  voces de los cuatro caminos. La voz de la guajira, de la mujer general, de Lucrecia, de la reina del blues,  la voz de Jaume Sisa, de Rigoberta Menchú, igual que las voces de los que no tienen nombre ni atributo, reunidas en el drama cósmico que es la humanidad.

Cantor de la compasión y del sarcasmo, Carlos Cano tiene hoy, delante de sí, un mundo que, mereciendo el sarcasmo, necesita la compasión. Con el corazón vuelto hacia el sur, donde los dolores son mayores y las esperanzas inmortales. Forma de ser. De Carlos Cano y de quien le admira.

MARIO VARGAS LLOSA (Premio Nobel de Literatura 2010)

Yo te lo he dicho de viva voz, pero permíteme decírtelo de nuevo y en público, lo mucho que ha enriquecido tu música, y las bellas historias que escribes para acompañarla, a la música contemporánea. La delicadeza de la inspiración se alimenta en ella de una rica fantasía, y siendo moderna y novedosa, tu música parece sin embargo hundir sus raíces en una viejísima historia, conectar con una tradición de arte y cultura que es actual y eterna, como Granada, esa tierra que llevas en la sangre y en la voz.

Gracias también, querido Carlos, por haber sabido ser popular sin ser superficial ni vulgar, por haber sido un bardo ético y civil rehuyendo la demagogia y los estereotipos y por haber llegado al corazón de los jóvenes sin la menor concesión a las modas y asumiendo el riesgo y la dificultad.

JOSÉ ANTONIO LABORDETA SUBÍAS “Atardece sobre la emoción y la memoria” (Cantautor, escritor y político)

Eran los años todavía duros del final del franquismo cuando me preparaba para cantar en el gimnasio de un Instituto de una localidad periférica de Barcelona. Uno de los organizadores me pidió si tendría inconveniente en que abriera el recital un chico andaluz, muy joven, recién llegado de Francia, y que quería ser cantautor.

Accedí muy gustoso y descubrí, con la emoción con la que uno puede descubrir una piedra preciosa, la voz emblemática de ese hombre que se llama Carlos Cano y que a mí, y a toda una generación, nos descubrió una Andalucía ignota, reivindicativa, solidaria, lírica, épica y divertida. Y desde ese día nos convertimos en amigos y nunca, a pesar de haber transcurrido años y años, nos hemos olvidado el uno del otro.

Hemos trajinado la geografía española en recitales solidarios, en solidaridades excepcionales y nos hemos emocionado, ambos dos, cuando el Palacio de Deportes de Madrid se venía abajo en un acto de solidaridad pidiendo vitaminas para Cuba. Y precisamente de ese país venía emocionado cuando, hace menos de una semana, estuve con él y con Imanol en la presentación del último disco del cantante vasco. Lo vi alegre, esperanzado de su trabajo con los niños cubanos, crítico con los «policías de allí» -nunca se llevó bien con ese cuerpo- y lleno de fuerzas para arebatarle a la vida lo que esta quiso arrebatarle.

Y ahora cuando sobre mi persona me sacude un mazazo terrible, rememoro las tantas veces que, como espectador, he gozado con ese gusto interpretativo que Calos tiene lo mismo para cantar habaneras, que reivindicativas banderas, que nostalgias de currelantes, o embeberse con las Madres de Mayo en ese grito sustancial de los desaparecidos.

Desde siempre Carlos Cano era un artista fijo en las fiestas del Pilar en Zaragoza y siempre, después de la actuación, nos acercábamos a algún restaurante próximo al lugar de su actuación y durante unas buenas horas hacíamos repaso de nuestras vidas, de nuestros amigos -siempre salía Ovidi Montllor en la memoria -y, cómo no, hablábamos de su corazón, de la fuerza que había recuperado -lo puedo asegurar viéndole en el escenario -y los caminos que quería recorrer.

Cuando escribo esto escucho, en el secreto silencio de un corazón acongojado, ese dúo que entonaron entre Imanol y Carlos cantando un hermoso soneto de Lope de Vega. Todo rezumó tanta emoción que los colegas que andábamos por allí sentimos ese pellizco que dicen que lo da un ángel secreto cuando el duende se adueña del ambiente. Ahora espero y escucho, en lo mas íntimo de mi cerebro, la voz de Carlos, me la sé de memoria, interpretando cualquiera de sus emocionantes canciones o quizás una de esas coplas a las que él, un andaluz de cuerpo entero, sabe ponerle el puento justo sobre la diminuta.

RIGOBERTA MENCHÚ TUM (Premio Nobel de la Paz 1992)

Cuando mi amigo Carlos Cano me pidió unas palabras para su música y poesía para su disco El Color de la Vida, pensé: ¿Cómo es el color de la vida? ¿Cómo huipiles multicolores que tejemos las mujeres del Pueblo Maya?

¿Acaso no es arte tejer la vida como mosaico multicolor?

Con el color del agua, color de vida y pureza.

Color de tierra, color de milpa y alimento.

Color de copal, de incienso y ceremonia.

Color de sol. Corazón del cielo.

Color de hijos que sean luz que alumbra, luz que da calor y generosidad,

Luz de corazón amplio para amar y cuidar a esta tierra.

Carlos Cano es música y poesía, voz animada por la amistad y el colorido de lo cotidiano, canto de libertad y dignidad.

MANIFIESTO CANCION DEL SUR

“Escucha el grito de los que nacen para el trabajo como animales, madre.

Madre, deje de dar su cuerpo a padre como animales.

Escucha el grito de los que yacen injustamente tirados por la calle como animales, madre.

Éle madre abrace bien a padre.

Pronto madre, que venga alguien que nos salve.

Yo quiero decir, que algo pasa aquí por el Sur:

mucho sol y sol y poca luz.

Morir por algo sí, pero lentamente. Y en libertad morir por algo.

Día a día morir por vida.

Madre, ¿por qué se calla? Quiero decirle que algo pasa.

¿Por qué se calla padre? ¿Por qué no grita `fuego´?

Yo quiero decir que algo pasa aquí por el Sur:

mucho sol y sol y poca luz.”

La Hoguera” A duras penas. Carlos Cano 1975.

Fue un movimiento cultural y musical, nacido en Granada (Andalucía, España) en el año 1968, dentro de la corriente más amplia de canción social que, en esos años, se desarrolló de forma generalizada en toda España y en Latinoamérica. El movimiento se disolvió a comienzos de 1976.

Junto con el Manifiesto de lo borde (1968), del grupo sevillano de rock progresivo Smash, fueron las elaboraciones teóricas más importantes de la música andaluza durante el franquismo. Respecto del primero de ellos, supuso el primer documento escrito en que un grupo de rock se plantea el hacer música como algo indisolublemente unido a una visión del mundo y a una forma de vida. El Manifiesto, por su parte, fue un intento de reivindicar la poesía como defensa contra la resignación y el aburrimiento, contra la moral establecida, contra la dictadura franquista y, de alguna manera también, contra el discurso clandestino, teórico e ideologizado, de una izquierda sin duda coherente y luchadora pero, dadas las circunstancias, muy dividida y mal organizada.[] Se trata, por tanto, de un movimiento de fuerte trasfondo político.

Su desarrollo coincidió temporalmente, aunque de forma parcial, con movimientos similares en otras zonas de España.

Origen

Andalucía y el andalucismo están en la base del Manifiesto.

El impulsor de la creación del Manifiesto fue el poeta granadino Juan de Loxa que, desde 1967, dirigía un programa en Radio Popular de Granada, Poesía 70, primero de ámbito local y más tarde con repercusión en toda Andalucía. Este programa había nacido para recoger, expresar y difundir el trabajo de jóvenes poetas inconformistas que, por entonces, iniciaban su actividad literaria en Granada. Entre ellos se encontraban Justo Navarro, Fanny Rubio, Antonio Carvajal, José Carlos Rosales, Joaquín Sabina, Luis Eduardo Aute, Carlos Cano y el propio Juan de Loxa. Paralelamente se editaba una revista literaria de igual título, que dejó de editarse en 1971, aunque el programa permaneció en antena hasta 1993.

El programa radiofónico se nutría, además de poesía, de música relacionada con ella; de la chanson francesa; de los autores latinoamericanos como Atahualpa Yupanqui, Víctor Jara o Violeta Parra, que comenzaban a oírse en España; y de la canción social española, especialmente Paco Ibañez, Raimon o Chicho Sánchez Ferlosio. Juan de Loxa desarrolló una verdadera obsesión por crear un movimiento de canción social con raíces puramente andaluzas, tal como se estaba haciendo en Cataluña o en el País Vasco.

Fue Loxa quien convenció a Carlos Cano para que cantara sus propios poemas, y de que lo hiciera con sonidos andaluces, y le animó a realizar su primer recital en la Casa de las Américas de Granada, ya en 1968.[] En el mismo lugar y época, actuaba también el jiennense Antonio Mata. Ellos tres decidieron redactar el Manifiesto Canción del Sur, en el que declaraban que Manifiesto Canción del Sur marcha tras de sí mismo a la búsqueda de su propia realización, y solicitaban la incorporación al proyecto de todo el que se sintiera identificado y tuviera algo que aportar.

Crecimiento

Rápidamente se sumaron al Manifiesto jóvenes estudiantes, como el dúo “Clavos” (integrado por Justo Navarro y Carlos Rosales), Juan Titos, el grupo “Principio y Fin” o Pascual Pérez de Chaparro. Entre 1969 y 1970, el programa de Loxa dio a conocer los objetivos del Manifiesto y las canciones de sus miembros. Gracias a ello se incorporaron nuevos cantautores, algunos de ellos claves para el desarrollo del movimiento, como Esteban Valdivieso o Nande Ferrer (mayo de 1971), que habían estado juntos en un grupo de pop “Los Querubines”, émulos de Los Ángeles. Su presencia en el Manifiesto dotó a éste de una mayor capacidad para musicalizar poesía contemporánea. Nande abandonó el Manifiesto en 1972, trasladándose a Irlanda, pero Valdivieso continuó hasta el final del movimiento.

En ese período también se incorporaron al Manifiesto los cantantes José María Agüí, Francisco del Pino, Ignacio Tinaud, Miguel Ángel González y Raúl Alcover. De ellos, los dos últimos serían los más significativos. González, con su tratamiento de la obra de Miguel Hernández, Elegía a Ramón Sijé (compuesta antes de que Serrat hiciera su versión) y del Poema del Cante Jondo de Federico García Lorca.

La internacionalización del Movimiento llegó de la mano de Carlos Cano, el 14 de diciembre de 1972 cuando, junto con Enrique Morente, participó en un politizado homenaje a Federico García Lorca en París, defendiendo expresamente el papel del Manifiesto como movimiento andaluz, social y cultural.

Época decisiva

La estancia parisiense de Carlos Cano, en la que desarrolló una estrecha relación con Lluís Llach, consolidó su vocación de músico y fue decisiva para su profesionalización. En esos meses se produjo la incorporación al Manifiesto de Ángel Luis Luque y Enrique Moratalla, que supusieron un revulsivo ideológico. El primero de ellos definía al Manifiesto como un posicionamiento ideológico revolucionario al servicio de la causa andaluza, y su música y actitud en el escenario fueron siempre congruentes con esta posición reivindicativa. Entre sus temas destaca especialmente A vosotros, basado en un poema de Pessoa y que se convirtió en un verdadero himno a la solidaridad y la lucha por la libertad. Luque nunca llegó a grabar este tema, pero sí lo hizo Enrique Moratalla años más tarde. Por su parte, Moratalla se incorporó al movimiento con sólo 17 años y con un cantar profundo y sincero, que llevó a algunos críticos a considerarlo la voz con más posibilidades dentro del Manifiesto. De sus temas, quizás el más popular fuera Andaluz en agonía, reproducido por la revista Ozono a nivel nacional.

Entre 1974 y finales de 1975, el Manifiesto obtuvo una proyección importante en toda Andalucía, especialmente con los conciertos de su colectivo más activo en esa época: Antonio Mata, Loxa, Carlos Cano, Luque, Moratalla, Miguel Ángel González y Valdivieso. Impulsado por los planteamientos ideológicos, sobre todo de Luque y Moratalla, se convirtió en un factor decisivo en la defensa del andalucismo democrático como expresión del ideal andaluz, la banda sonora de la transición democrática en Andalucía, la música de los años oscuros.

Desarticulación del movimiento

En la medida en que se incrementaban los conciertos, la popularidad y, por tanto, la influencia de los componentes del Manifiesto, comenzaron a surgir los primeros problemas entre ellos.

La causa del primer problema del grupo fue la profesionalización de Carlos Cano, quien se quejó en un texto referido por Juan José Téllez, de que sus compañeros de movimiento le “llamaron asqueroso y burgués por haber cobrado 7.000 pesetas por un concierto en la Universidad. Sin embargo, como recoge Lucini en su obra sobre el Manifiesto, tanto Antonio Mata como Enrique Moratalla, por entonces, ya estaban preparando su primer álbum comercial y se planteaban una cierta profesionalización, al igual que Carlos. La discrepancia real parecía estar, más bien, en el reparto de los ingresos, que se pretendían siempre colectivos, no individuales, y no tanto en el carácter profesional de la actividad.

La segunda causa de desarticulación fue política. Luque y Moratalla pertenecían al ala más izquierdista de la Alianza Socialista de Andalucía (ASA), Loxa y González al PC, Antonio Mata era anarquista y Carlos Cano, aunque también se encontraba en la órbita de ASA, estaba muy vinculado a Antonio Burgos y Alejandro Rojas Marcos. El debate interno entre todas estas tendencias sobre regionalismo, nacionalismo o internacionalismo en Andalucía, contribuyó al distanciamiento, especialmente entre Carlos Cano y el resto.

Como consecuencia de todo ello, Carlos Cano abandonó el Manifiesto. Previamente, tuvo un duro enfrentamiento con Antonio Mata, que llevó a éste a suspender sus actuaciones con el colectivo, aunque regresó tras la salida de Cano. El grupo se mantuvo durante unos meses, incorporándose incluso algún nuevo miembro, como es el caso de Aurora Moreno. En los primeros meses de 1976, Manifiesto Canción del Sur se disolvió definitivamente y, poco después, falleció Ángel Luis Luque en accidente de moto.

Epílogo

La música del Manifiesto sólo logró recogerse en grabaciones después de su disolución. Como indicaba el periodista José Tito Rojo, el “Manifiesto desaparece virgen: nunca grabó un disco porque sus recitales eran actos puros y únicos, ajenos al comercio”.

Hasta finales de 1976 no aparecieron los dos primeros elepés de miembros del colectivo: Entre la lumbre y el frío de Antonio Mata y A duras penas de Carlos Cano. Cano desarrolló después una larga y exitosa carrera musical, hasta su fallecimiento en diciembre de 2000. Mata por su parte colaboró con Miguel Ríos, en su disco Al-Ándalus, y con Triana en Hijos del agobio, iconos ambos del rock andaluz, pero después se vio sometido al olvido, en parte como consecuencia de sus problemas depresivos y con el alcohol.

Raúl Alcover grabó su primer disco En esta tierra (RCA) en 1978, y ya no volvió a editar hasta 1988. Aurora Moreno no publicó su primer álbum Aynadamar, la fuente de las lágrimas hasta ese mismo año 1988. Esteban Valdivieso hubo de esperar hasta 1998 para ver publicado su Fumar en Berlín y Enrique Moratalla hasta el año 2000 para sacar al mercado su Corazón transeúnte con la discográfica Big Bang, poco antes de ser nombrado Consejero de Cultura de la Junta de Andalucía.

En junio de 1994, la Asociación de la Prensa de Granada organizó un homenaje al Manifiesto, con la presencia de la mayor parte de sus componentes. Todas las fuentes y referencias biblográficas se encuentran en http://es.wikipedia.org/wiki/Manifiesto_Canci%C3%B3n_del_Sur

http://www.juandeloxa.com/item/93/Manifiesto-Cancion-del-Sur/

http://www.antonioburgos.com/memorias/1998/01/memo011098.html

https://www.diagonalperiodico.net/Carlos-Cano-y-el-despertar-andaluz.html?id_mot=66

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